viernes, 18 de septiembre de 2009

Dos y dos son cuatro...

Según el relato del diluvio, los animales entraron al arca de dos en dos incluyendo a Noé, Sem, Cam y Jafet con sus respectivas esposas. Uno de los dos relatos de la creación en la cultura cristiana es la necesidad de Adán de algo parecido a él, es decir un par. Arjona cantaba en una de sus canciones más famosas… “porque en pareja vinimos y en pareja hay que continuar”. En la lucha libre existen campeonatos en pareja; plegarias de dos en dos en los cultos; declarados marido y mujer; dos brazos; antónimos de la vida; día y noche; sol y luna; mar y tierra; dos piernas; dos… etc. El dos debe ser el número favorito de Dios, aunque en el pulpo, los insectos, el ornitorrinco y el matrimonio se refleje el sentido del humor de este.
Los psilócogos han determinado que en la edad de dos años los niños se manifiestan de manera muy hiperactiva, les llaman los terribles dos. Total, luego viene la escuela, la adolescencia, los “amiguitos” y “amiguitas”, prestar el carro etc. Es decir, al comparar lo que le espera a uno como padre, los terribles dos son un “nocos pinch” lo que en puertorriqueño sería un pellizco de ñoco. Olvídense del siete, es el dos el número que más nos describe, es como si este fuera el más práctico o el impuesto.
El dos se presenta también como el asunto de las opciones: o estás conmigo o en mi contra; el que no recoge, desparrama; dos caminos, uno angosto y uno ancho; el bien y el mal.
Si la luz es energía,
¿Qué sería la obscuridad?
¿Ausencia de luz?
Qué sería el bien.
¿Ausencia de maldad?
En la película Devil’s Advocate de 1997 el personaje de Al Pacino, (John Milton ), le dice a Keanu Reeves, (Kevin Lomax), “yo te di las opciones” en el momento en el cual tenía la oportunidad de escoger sobre la vida o la muerte. Algunos defensores del “libre albedrío” no han investigado sobre esto y más bien lo han utilizado para justificar y explicar sus acciones. Es cierto que tomamos decisiones sobre casi todo siempre y cuando haya opciones. Un niño aprende a decidir sobre que comer o que ponerse de ropa cuando ha aprendido que tiene más sabores o más ropa. En el eterno debate sobre el bien y el mal y la libertad de elección no se consideran las opciones de Lucifer.
Si todo era bueno en el cielo,
¿Entre qué y qué escogió Lucifer?
¿Se dio un proceso de elección sin opciones?
¿Existía alguna otra opción aparte del bien?
Si existía,
¿Quién la ofreció?
Los dejo mejor con una palabra profunda…subsuelo. Dale cabeza.

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